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Quelantes naturales

Hay una serie de metales pesados que se acumulan en nuestro organismo sin que nos demos cuenta. Los más comunes pueden ser el mercurio, el aluminio, el níquel, el cobre, el plomo y otros. En el organismo encontramos algunas trazas de ellos que podemos medir en µg/dl de sangre. Cuando se superan los valores que se han establecido como seguros, podemos tener un serio problema dado que se acumulan en órganos y tejidos dañándolos, en ocasiones de forma irreversible.

Por ejemplo, el cuerpo necesita hierro para fabricar la hemoglobina, encargada de oxigenar nuestros tejidos. Un nivel alto de hierro en sangre puede ser muy dañino si no lo controlamos. Esto se da en personas con hemocromatosis, una alteración genética que hace que atesoremos hierro y no lo eliminemos. Las personas que padecen esta alteración genética acumulan el hierro de las carnes rojas que consumen. Este hierro se denomina “hemo” haciendo alusión a la sangre de las carnes rojas que consumimos en contraposición con el “no hemo” de las verduras y legumbres Sabiéndolo, podemos hacernos una extracción sanguínea de unos 450 c.c. y comprobar los niveles de ferritina, sideremia, transferrina y tiempo de saturación de esta última.

Siempre que se vigilen estos valores y no se consuman carnes rojas ni alcohol, no debemos preocuparnos. En todo caso es importante saber que el porcentaje de esta alteración genética en España esta entre el 0,5 y el 2 %, aunque es difícil llegar a establecer un porcentaje seguro ya que la disfunción orgánica en ocasiones no se relaciona con esta patología o se diagnostica demasiado tarde. Hay que tener presente que la esperanza de vida es mayor en las mujeres debido a la menstruación; por lo tanto, los hombres que sepan que tienen esta alteración deberían realizarse flebotomías o hacerse donantes para tener controlados los niveles de hierro en sangre.

Otros metales pesados más difíciles de detectar pueden ser los mencionados anteriormente. Los podemos estar inhalando de los tubos de escape de los vehículos, de ciertas pinturas en el caso del plomo; el aluminio y el mercurio, en medicamentos y vacunas o productos químicos. Los maquillajes y los piercings también pueden contener trazas de estos elementos y los podemos absorber a través de la piel. El agua que consumimos y los productos de las tierras que han sido sulfatadas y contaminadas con pesticidas también transportan a los alimentos ciertos metales pesados. En joyería y en odontología también se han utilizado algunos de estos metales para la confección de amalgamas. Las soldaduras también conllevan el contacto con ciertos elementos contaminantes como el estaño.

SINTOMAS DE INTOXICACIÓN POR METALES PESADOS

  • Algunas manchas rojas y abultadas en la piel que cursan con picazón.
  • Pinchazos en la zona de la columna vertebral.
  • Náuseas.
  • Mareos.
  • Cefaleas.
  • Pérdida de memoria o desorientación.
  • Debilidad
  • Nerviosismo

Algunos de estos metales pesados son potentes neurotóxicos como el aluminio y el mercurio, los cuales se encuentran en algunos medicamentos de los que no deberíamos abusar. Sistema nervioso, hígado y riñones pueden verse gravemente afectados por estos materiales.

TRATAMIENTO

El tratamiento de una intoxicación aguda por inhalación o ingesta de alguno de los metales citados anteriormente, consiste en el vaciado de estómago y la ingesta de carbón activado.

Si es necesario se puede realizar una Quelación Endovenosa con un preparado de EDTA. Éste se une a algunos metales pesados más que a otros y los arrastra por el torrente sanguíneo hasta su expulsión por los riñones. El problema es que los riñones se ven afectados y el compuesto arrastra también algunos electrolitos que hay que reponer. Hoy día este preparado está siendo sustituido por el DMSA y el DMPS los cuales son más seguros y efectivos y se administran por vía oral.

 

QUELANTES NATURALES PARA METALES PESADOS.

Si somos conscientes de que estamos expuestos por nuestro trabajo, a ciertos elementos tóxicos que pueden dañar nuestro organismo, sería prudente y recomendable el consumo de ciertos alimentos periódicamente para no llegar a una toxicidad que requiera de un ingreso hospitalario. Esto a título preventivo, analíticas periódicas de metales pesados y consumo de los siguientes productos serían recomendables:

  • Cilantro.
  • Carbón activado.
  • Azufrados como la cebolla, el ajo, el MSM.
  • Alga Clorella.
  • Jengibre
  • La N-Acetilcisteína es un potente antioxidante y también se combina con cationes metálicos, por lo tanto actúa como un quelante preventivo.

 

 

 

 

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